¿Cuál debe ser el nivel de censura que debería tener Youtube?

lunes, 19 de noviembre de 2007

Todo queda en familia (manual para leer últimamente a El Comercio)

En Lima, si hay un diario que marca la pauta de cómo se deben hacer las cosas, es El Comercio. Se le llama el diario decano de la prensa nacional, tiene ciento y muchos años. Si alguna virtud tiene, más allá de la periodística sobre la cual no voy a comentar pues no es mi campo, es que se ha sabido renovar de una manera bastante especial.

Hace varios años, y a partir de una estrategia de recopilación de información muy de avanzada para la época, decidieron un rediseño total del diario, incorporando color y juventud, apostando por un estilo más cercano al lector. Cercanía es lo que El Comercio nos ha vendido desde hace unos cinco años, a través de varios músculos de marca muy asentados: una web muy interactiva (ahora, si la diferencian un poco de El Clarín de Argentina tampoco sería un pecado, ¿no?) basada más en el contenido de blogs antes que en el noticioso; campañas que involucran a la ciudadanía, estrategia publicitaria de acercamiento, desacralizando a su plana redactora (considerada como fría, vieja y distante durante tanto tiempo), y sobre todo una campaña de suscripciones, basada en un lema parecido a: donde quieras, cuando quieras, llevamos el diario dónde estés. Ah y una estrategia de relanzamiento de suplementos más que interesante.

Como ejemplo, vean la publicidad de la Abuela Rina, promocionando un curso de computación por fascículos. Este comercial generó mucha bulla, e incluso fue ejemplo de un par de conferencias sobre nuevos medios a los que fui:



No me queda dudas de que esto les debe de haber funcionado. Deben haber logrado rejuvenecer la marca, hacerla más cercana y lograr vínculo y empatía con el público lector. Pero es justamente allí donde planteo un punto de quiebre que me parece poco útil para El Comercio y donde el decano podría ser incluso más osado de lo que se es ahora.

La auto celebración no es negativa. Ni positiva. Simplemente es un hecho que hay que saber cuándo y cómo hacerlo. Pero de ninguna manera se puede convertir en un eje del quehacer, porque perdemos perspectiva. El Comercio, por decano, por soberbio, por aristócrata, parece que no lo supiera. Todo queda siempre en familia.

No, no hablo de sus páginas de sociales, donde apellidarse Miró Quesada (apellido de los dueños del diario) es sinónimo de páginas amplias. Eso, hasta curioso resulta. Hablo de sus periodistas y de su ensalce en el diario. Dos hechos puntuales.

El blog es el blog. Por más El Comercio que sea, tener en la gran mayoría de ellos a periodistas de su plana editorial (los editores de sus suplementos, periodistas de crónicas, reporteros principales, etc.) como sus principales bloggers es saturar a la audiencia. Bueno, eso es así, es su portal y ellos deciden que escriba quienes les da la gana. Pero últimamente están inundando el contenido de la edición impresa con purito blog. Es decir, dentro de la edición impresa hay referencias, vínculos y traspaso de contenido del blog a la imprenta. Supongo que debe ser para mejorar el acceso de algunas páginas algo “caídas”. Pero no se pasen pues. Ya es un poco demasiado, ¿no?



Lo otro es que en plena generación Web 2.0, en pleno auge del Consumer Generated Media (CGM), cuando el desarrollo de contenidos cada vez pasa más por los propios consumidores, El Comercio decide que es un buen momento para que SUS periodistas se diviertan y escriban casi de cualquier cosa. Veamos: Renato Cisneros, blogger, DT, política, crónicas, viajero. Todo en uno. Ya sé cuando lo leo en DT de qué va a ser su blog del lunes y cómo será la entrevista del miércoles, etc. Acá encontrarán el enlace a la búsqueda en Google de Renato Cisneros. Verán la cantidad de menciones a apariciones suyas en El Comercio, en diferentes temas. Ahora, me gusta como escribe y me parece muy buen periodista, eso es otra cosa. Pero de ahí a verlo hasta en sociales...

Otro más: Milagros Leiva. Buena cronista. Pero por qué creen qué me importa si le costó o no le costó correr la maratón Niké o cómo vio a Kaká en el partido de ayer. Sí, de pronto se volvió crónica deportiva y tuvo un espacio (no columna, todo un espacio) en el suplemento deportivo. Yo que leo de fútbol y mucho, qué me importa esta señorita.

La gran pregunta para mi es por qué no aprovechan sus espacios virtuales para que el público tenga mayor expresión. Y los contenidos impresos para que la gente se lea un poco más. Y si no lo hacen porque vaya uno a confiar en lo que la gente pueda decir, pues no crean que es divertido poner a todos sus periodistas a escribir de cualquier cosa. No lo es. Molesta, fastidia y da la impresión de que el diario es sólo para ellos.

Mención aparte los blogs de Servat y de Fabrizio Torres. Sólo por que se dan el trabajo de serlo. De hacer de sus espacios comunidades de intercambio. En ellos se responden con adecuada sobriedad las distintas preguntas (Servat) o se plantean centros de debate bien enfocados y el blogger se olvida que es periodista y también plantea sus propios puntos de vista (Torres).

Hace un tiempo, en el blog de deportes planteé una idea que podría ser divertida, atraparía a muchos lectores y sería revolucionaria en la relación de personas con sus medios. ¿Por qué, dije, no hacen un concurso en el cual se pueda pedir a los hinchas de fútbol y lectores de El Comercio, la realización de alguna tarea (escribir una nota, tomar una buena foto o, sinceramente, lo que sea). Que el premio, otorgado por un jurado (allí sí pueden ser periodistas del diario ya que les gusta tanto protagonismo) sea que se lleve a esa persona con el cuerpo de periodistas del diario a un evento (el partido de ayer por ejemplo) y se le publica una nota al día siguiente, su crónica del partido. Total si Milagros Leiva puede, por qué no un aficionado. Acá la crónica de Milagros, no mala, no buena, igual a la que cualquiera puede escribir.

Un ejemplo lo tienen en casa además. La convocatoria para elegir a las 7 maravillas del Perú tuvo la participación de más de un millón de internautas. Debe ser un récord sin duda. Panamericana TV ha copiado sin asco la idea. Pero, esto será materia de otro post, donde sí reconoceremos lo que ha sido este esfuerzo, sin duda.

No hay comentarios: